El arte del encargo como proyecto. Consideraciones de un artista
En esta nueva entrada argumento que los encargos son un territorio apasionante y en el que se puede experimentar de verdad. Se puede experimentar con materiales, conceptos, puestas en escena y nuevas direcciones. En muchas ocasiones, el encargo de una obra de arte acelera la producción de nuevas obras. Todo buen artista deberá probar al menos una vez en su vida profesional el arte del encargo. Gran parte de la Historia del Arte está construida en base a obras de arte por encargo.
He hecho muchos proyectos de arte por encargo. Y siempre he identificado encargos con proyectos. Creo que tanto la obra producto resultante como su proceso de creación, son un proyecto en sí mismo. Un proyecto permite la búsqueda proactiva de soluciones iconográficas y materiales. Este tipo de acción potencia la capacidad del artista para encontrar nuevos recursos y con ello, la ampliación de su territorio creativo.
El artista y el cliente de una obra por encargo

El cliente busca y elige a un artista porque piensa que su forma de crear contiene las respuestas que él necesita en un determinado momento y para un determinado proyecto que quiere llevar a cabo. Los encargos pueden ser de muy diversa índole, aunque su enlace continuo es el de producir una determinada obra de arte, que contenga aspectos estilísticos y formales del artista escogido y que sirva para el uso y disfrute del quien lo encarga. El territorio del encargo es tan amplio como variadas son las necesidades creativas de mis clientes. He realizado murales, escenografías, pinturas y esculturas.
Variables permanentes. El arte del encargo y el proceso creativo
Los proyectos de arte por encargo los he realizado utilizando una metodología o proceso creativo parecido, pero aplicado de manera individual a cada uno de los encargos. Dentro de este proceso hay variables que tienen un carácter permanente, relacionadas con la actitud del artista, como por ejemplo:
- Mantener y fomentar una profunda curiosidad por el tema y el proyecto propuesto
- Realizar una búsqueda activa de respuestas iconográficas/iconológicas que refuercen conceptual y estilísticamente el proyecto propuesto
- Investigar el soporte y material idóneo para potenciar el resultado final del objeto de arte
- Comunicación activa con el cliente
- Presentación escogida y limitada de bocetos finales

Variables intercambiables
Otras variables son intercambiables:
- Procesos y metodologías para crear el producto u objeto de arte
- Búsqueda y generación de bocetos. Uso de técnicas de representación diferenciadas
- Uso de nuevas tecnologías acordes con el presente del proyecto
El arte y la cocina
Siempre me ha encantado la cocina del arte, término que entiende los procesos técnicos empleados en arte como territorios abiertos a la experimentación e implementación. Es la trastienda del taller.

Cuando estudiaba en la Llotja de Barcelona, me encantaba hacer uso de las fotocopias (no teníamos ordenadores ni escáneres). Hacía fotos de mis bocetos de proyecto que luego convertía en fotocopias sobre diferentes papeles. La fotocopia me permitía generar fácilmente una serie de variables y de direcciones diferentes dentro de unos mismos parámetros y bocetos. Podía, además, utilizar la fotocopia como base para nuevas composiciones o para determinar la estructura interna de las mismas. Podía incorporar nuevos elementos manteniendo la composición original o generar una nueva adosándole una nueva fotocopia. Conformaba de esta manera un sinfín de variables. Variables que podía transportar y visionar en cualquier lugar. Actualmente sigo utilizando fotocopias y las combino con el programa de diseño Affinity Designer.

Encargo de paisaje urbano. Madrid Norte. M40.
En el año 2009, el abogado Agustín Gómez Presas, me pidió que le hiciera un paisaje urbano de Madrid para su despacho. El cuadro debía ser alargado y no excesivamente alto. Cuestiones de emplazamiento. Agustín es una persona con las ideas bastante claras. Me dijo que quería una paisaje urbano de Madrid pero alejado del tópico o de lo ya conocido o representado. Desde luego no quería una representación de la Puerta de Alcalá o similar. Quería algo diferente. Algo no visto hasta ese momento. La propuesta me encantó. Una propuesta que me permitiría investigar nuevos territorios. El encargo perfecto para encajarlo en un formato de proyecto, que es mi forma preferida de enfoque de trabajo. Y lo es, porque, entre otras cosas, este enfoque suele generar nuevas direcciones y nuevas producciones.
Nuevos paisajes urbanos
Me gustan los paisajes urbanos. Me gusta Madrid y me gusta perderme por zonas nuevas. Y este proyecto de paisaje urbano se correspondía con mi Zeitgeist particular. Por aquel entonces me habían prestado un pequeño espacio en un edificio industrial situado en la calle de Tomás Redondo, pegado a la M40, casi a la altura del parque de Juan Carlos I y muy cerca del IFEMA, en donde se celebra, entre otras ferias, ARCO.



Proceso de trabajo. Collage fotográfico
Decidí hacer una serie de fotos desde un lado de la M40 y al atardecer. El edificio de la Cámara de comercio e industria de Madrid y las sedes de algunas compañías, como Vodafone con su vibrante cartel de tipografía en blancos sobre fondo rojo, reflejan de una manera muy especial la luz de esas horas. Todavía no dominaba Photoshop, que es el programa que utilizaría hoy para hacer una composición en base a mis archivos fotográficos. Mandé revelar las fotos y con las copias de papel, monté, a base de recortes, una composición semicircular de la M40. Un verdadero paisaje urbano alejado de las representaciones clásicas de Madrid. Una ciudad en constante ampliación. De hecho la M30, antes circunvalación, ha pasado, actualmente, a administrarse desde el punto de vista urbanístico como calle 30. Y en el futuro la siguiente circunvalación, la M40 acabará por convertirse en calle 40.
Impresión digital
Mi cliente quedó encantado y tras aprobar el proyecto, encargué una impresión del boceto ya escalado, sobre una tela de algodón con las medidas definitivas. Es una cuestión de escala y de preparar el archivo adecuado para impresión.
Nueva obra sobre una base impresa
Posteriormente, traté el lienzo impreso con dos capas de gesso transparente y comencé a pintar con acrílicos y a definir contornos con tintas acrílicas. No me interesaba incluir coches ni personas. Sólo elementos urbanos, reforzados por un mayor protagonismo de los muros de hormigón. Buscaba el contraste entre los diferentes volúmenes de los edificios acristalados y que reflejaban los colores del atardecer madrileño, con los grises del hormigón en un primer plano. Me fascina la señalética y en este proyecto era necesario incorporar algún elemento de esa índole. Cambié algunas direcciones compositivas, acercando la escena general al espectador.

Velázquez y el vino. Encargo de obra para El Catavino, Münster, Alemania
Salvador F.Montenegro, dueño de la vinoteca El Catavino, especializada en caldos españoles en el centro de Münster, Alemania, me encargó que diseñara un proyecto decorativo que enlazara sus vinos con la cultura española. Proyecté, junto con la pintora Sara Piqué, un mural que ocuparía un lateral de la tienda y unos plafones con referencias velazqueñas que irían colocados en el exterior. Por normativa, la fachada del local no se podía alterar, por lo que los plafones deberían ser móviles y estar protegidos contra la intemperie. Lograría de esta manera, atraer a un publico más amplio, interesado tanto en el vino con denominación de origen, como en la cultura española.









Bibliografía, bocetos, escalas, medios
Una de las actividades básicas del arte del encargo es la de buscar, acumular, ordenar e implementar toda la información que sea necesaria para estructurar y conformar el proyecto. Mi cliente buscaba un enlace entre el vino español y la pintura española. Creo que Velázquez es uno de nuestros mejores valedores en este y en mil otros aspectos. Visité la impresionante biblioteca pública de Münster, y comencé a copiar y a dibujar como loco, algunos de los personajes que aparecen en cuadros de Veláquez.


El cliente aprobó con entusiasmo el proyecto final que le presenté. Tras ello sólo quedaba escalar los bocetos elegidos y traspasarlos a su soporte y tamaño definitivo.
El proyecto final estaba conformaba en dos elementos pictóricos diferenciados:
- Un mural de 9.00×3.00m, diseñado como una superposición de unos contornos de botellas de vino y de copas sobre fondos de color.
- 7 plafones de chapa de madera sobre bastidores y cantos reforzados. Y con unas medidas de 30x195x4cm. Tenían que incluir el logotipo del negocio y ser móviles. Es decir, que los empleados pudieran colocarlos por la mañana al abrir el comercio y retirarlos al cierre. Para diferenciarlos del mural, aquí incluí las referencias a la temática velazqueña, a las tapas y por supuesto al vino.
Estos dos ejemplos de encargo son muy diferentes entre sí y los dos me resultaron apasionantes, como decía al inicio. He hecho muchos más de los que seguiré hablando en otras entradas.
¿Qué os ha parecido? ¿Os gusta trabajar por encargo?